POBLACIÓN DE NUEVA YORK - RAZAS, ETNIAS Y CULTURAS DIVERSAS
New York City, más de 8 millones de habitantes, casi 200 lenguas en uso y más de un 35% de los residentes de la ciudad nacidos fuera de los Estados Unidos (censo del año 2000).
Este podría ser el escueto dibujo de lo que representa la población de la ciudad de Nueva York, donde culturas, razas y religiones se entremezclan a diario dando lugar a una mezcolanza cultural difícil de encontrar en ningún otro lugar del mundo. Se prevé que para el 2025, la población ascienda a casi 9.5 millones de habitantes, un caleidoscopio de razas que no cesa. Sólo en la última década del siglo pasado (entre 1990 y 2000), la ciudad admitió a más de un millón doscientos mil inmigrantes.
Por volumen de población, República Dominicana, China, Jamaica, Rusia, Italia, Polonia e India, son los que aportan un mayor índice de población. Aquí podemos recorrer China Town, Little Italy, Little Korea, Little India, Spanish Harlem... sin salir de una sola ciudad.
Un dato significativo es que si llamamos al teléfono de información del ayuntamiento de Nueva York, el mismo está preparado para atendernos en 170 lenguas diferentes. Esto nos da idea de cómo el mundo queda representado aquí en una buena parte por pequeñas y no tan pequeñas comunidades de gentes llegadas de todos los rincones del planeta. Es por ello que el calendario de festividades de la ciudad, ha ido incorporando a lo largo de los años, días que conmemoran festividades judías, católicas, musulmanas, hindúes...
A parte de las fiestas ligadas a la religión, muchos son los días que nos remiten a las diferentes comunidades que pueblan la ciudad como el año nuevo chino, el día de San Patricio o el día de Puerto Rico.
Pero si una comunidad tiene un peso particular en Nueva York, podríamos decir que esta es la comunidad judía. En la cuidad se concentra un mayor número de judíos (más de un millón) que en la propia Jerusalén. De esta forma, y con el transcurso de los tiempos, Nueva York se ha visto inevitablemente influenciada por numerosos elementos de esta cultura.
Nueva York es también el hogar de una creciente población del sur de Asia. Un cuarto de la población de esta zona residente en los Estados Unidos, está establecida aquí. Igualmente, la mayor comunidad afroamericana de país, se encuentra residiendo en Manhattan o en alguno de sus ‘boroughs'.
Con estas pinceladas, es casi imposible no quedarse pasmado cuando viajas en metro observando los diferentes rasgos, lenguas, vestimentas...
Sin embargo cuidado, porque no todo el mundo acepta bien los observadores ojos de los turistas. Se discreto y déjate llevar entre la amalgama de colores y lenguas. Cuando estás aquí formas parte de ellos, de esa fascinante comunidad multiétnica que cada día recorre deprisa, deprisa las grandes avenidas y calles de la Gran Manzana.
También una nueva cultura: la de los grafittis.
LA MÚSICA
Hablar de Nueva York es hablar de infinidad de estilos musicales que podemos encontrar a lo largo y ancho de esta ciudad.
Sin embargo, el jazz impregna el subconsciente colectivo con imágenes de locales llenos de humo (esas ya sí pasaron a la historia) y los sonidos melancólicos o estridentes del saxo, la trompeta o el contrabajo.
Si bien los orígenes del jazz los encontramos a finales del siglo XIX en Luisiana, más concretamente en Nueva Orleáns, podemos hablar hoy de Nueva York como uno de los centros mundiales del género. Hasta aquí llegaron los más grandes y hoy por hoy, representa una escena perfecta tanto para nuevos talentos como para los nombres consolidados.
El jazz rock o jazz fusión es uno de los subgéneros musicales que se desarrollaron en los últimos años de la década de 1960 y comienzos de los 70. Enmarcado inicialmente dentro de una corriente más amplia, el Rock Progresivo, conformó su propio lenguaje y desarrolló varias líneas de características bien definidas.
La calle del jazz en New York en los años cuarenta y cincuenta. En 1944 la calle 52 era la Meca del jazz donde, en menos de dos manzanas, había nueve clubes que ofrecían música de alto nivel: El Onyx, el Three Deuces, el Reno, el Cherry Blossom, el Subway etc.
El jazz comenzó como uno de los movimientos de baile popular de los inicios del siglo XX. En esa época, la música jazz era la que se escuchaba en la radio. Los pasos de danza adoptaron el nombre "jazz" de la música jazz. Ya tenemos la respuesta, no fue difícil de explicar ¿o sí? De hecho, fue bastante simple; sin embargo, esta respuesta nos lleva a otra pregunta: ¿es la danza que en la actualidad llamamos jazz digna de su nombre?
El ballet es fácil de reconocer. Tan pronto como vemos los pies abiertos, el cabello en un chongo y los brazos elegantes sabemos que estamos viendo ballet. En cambio, el jazz resulta un poco más difícil. El término jazz es una etiqueta que ponemos a las danzas de los espectáculos de Broadway, de los videos de MTV, de compañías de danza de concierto como la de Hubbard Street, de los bailarines callejeros, de los grupos de danza drill[1] y de los bailarines de tap. A pesar de que estos tipos de baile parecen ser muy diferentes, tienen una raíz común.
.....Los elementos de la música jazz son la síncopa, el estilo individual y la improvisación. La danza original tomó estos mismos elementos. La síncopa es el elemento que le da a la música y a la danza su sabor y su emoción. El jazz no es ni monótono ni árido, pues está lleno de cambios inesperados y repentinos.
Los diversos tipos de danza jazz surgieron del énfasis en la importancia del estilo individual y de la improvisación. Como lo que hemos observado en los bailarines de hip-hop de hoy, el jazz subraya la expresión individual. Cada maestro, bailarín y coreógrafo aporta un estilo único a la gran mezcla. Aquí la conformidad se desaprueba por completo.
Junto con la síncopa y la expresión individual, la conexión con la música es otro elemento del jazz. La música y la danza van de la mano. La danza expresa la música sin importar si ésta es jazz, blues o rap.
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